Los Curris, los operarios de la grúa que derribó las instalaciones de la Atalaya se han negado tajantemente a trabajar para Vilma, en contra de Ovidio. Nunca accederían a sus pretensiones.Asimismo han desmentido todas y cada una de las informaciones vertidas por Carni.
Todo tenía una fácil explicación: como en la Atalaya era bien conocido Carni, por su estancia de tan laaaaaaaarga serie de años, los facultativos asesoraron a los curris que simplemente: "le siguiesen la corriente".
Por otro lado, el valiente Gustavo se adentró en las líneas enemigas como avanzadilla del ejército de Ovidio en labores de inteligencia.
Antes de ser descubierto y alcanzado pudo comprobar ciertas cosas que tras escapar hábilmente, aunque maltrecho, el valeroso Gustavo ha podido revelar.
Cosas como que, aunque casi todo el mundo lo sabía, la foto aparecida recientemente de un Ovidio supuestamente alcoholizado y drogado obviamente no era de Ovidio, (que por descontado no es el padre del hijo venidero de Juana Patricia la Fermosa), sino de su hermano gemelo el engañado, vilipendiando, drogado, alcoholizado e inocente Pascasio.
Como prueba es suficiente ver con detenimiento el fondo de aquella fotografía donde se puede comprobar que fue hecha en Carni-City.
Debajo de la siguiente foto realizada por Pinki pueden leerse los últimos comentarios del heroicamente herido Gustavo.
Gustavo: - "El vendaje de la cabeza está muy bien, es apropiado y cómodo,
el cabestrillo del brazo es muy funcional y útil,
pero,..............,
en el vendaje de la pierna..................
¡Os habéis equivocado de piernaaaaaaaaaaaa!".
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